Libros

Cuestiones agrarias en el Varguismo y el Peronismo

Una mirada histórica

Tapa del libro Cuestiones agrarias en el Varguismo y el Peronismo - Vanderlei Vazelesk Ribeiro -
Autor
Vanderlei Vazelesk Ribeiro
Editorial
Universidad Nacional de Quilmes
Cant. de páginas
200
Tema
Política Agropecuaria
Sinopsis

Esta obra aborda las propuestas que los regímenes de Getulio Vargas y Juan Domingo Perón intentaron llevar a cabo para incluir a los trabajadores rurales en los respectivos modelos de desarrollo capitalista que buscaban implantar en sus países.
En Brasil se trató, sin éxito, de extender la legislación laboral hacia el ámbito rural y, al mismo tiempo, de ampliar la colonización en regiones como el Oeste y el Amazonas, consideradas en esa época como espacios "vacíos". Además, el régimen varguista cuestionó el poder de los grandes propietarios de tierras a través del apoyo a la sindicalización del trabajador rural. En Argentina, la extensión de los derechos laborales al medio rural alcanzó un éxito parcial a través del Estatuto del Peón, al mismo tiempo que se ejecutaba una política favorable a los arrendatarios rurales, que garantizaba su permanencia en las tierras que cultivaban.
Analizamos también, en un caso, la actuación de la Sociedad Nacional de Agricultura y la Sociedad Rural Brasileña y, en otro, la Sociedad Rural Argentina, entidades representantes de los intereses de los terratenientes. La actuación de estas agrupaciones no se limitaba a la creación frente a las iniciativas de los gobiernos, sino que también se enfocaba en la elaboración de propuestas globales para las respectivas sociedades, en las que el sector primario debía mantenerse como el eje principal del desarrollo de la Nación y en las cuales el trabajador era visto como "el brazo ejecutor" y los propietarios rurales como la cabeza del proceso productivo.
El análisis de los regímenes de ambos países incluye las cartas intercambiadas entre los trabajadores del campo y los presidentes de ambos países. A través de ese medio, los trabajadores rurales encontraron otra forma de participar políticamente oponiéndose a sus adversarios, los propietarios de tierras, y estableciendo una línea directa de comunicación con el presidente, a quien consideraban progresista y cuya intención sería beneficiar al país.